De las numerosas historias que nuestro padre cuenta, todas increíbles, todas graciosas, algunas desconcertantes, y unas que a la mitad nos damos cuenta que ya nos sabemos pero dejamos que nos la siga contando, lo que más nos maravilla, siempre, es: ¿como se acuerda si yo no se que hice ayer?
Para nuestra primera historia tenemos que desempolvar nuestra memoria o mas bien pedirle que nos la cuente otra vez....
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario